Sí. Todas las piezas elaboradas a mano pueden personalizarse: puedes modificar el largo, el acabado del acero (plateado o dorado) e incluso el tipo de piedra natural. Porque cada persona es distinta, y sus joyas también deberían serlo.

Vivir en Canarias tiene muchas cosas positivas —como que estamos inspirados el 90 % del tiempo—, pero los envíos pueden ser un pequeño reto.

Si compras desde Gran Canaria u otra isla, el plazo de entrega es de 24 a 72 horas.

Si compras desde la península, el tiempo dependerá de los trámites aduaneros. Los posibles costes derivados de aduanas no están incluidos. Pero créeme: la espera merece la pena cuando recibes una pieza de una colección muy limitada.

Sí. Dispones de 14 días desde la recepción para solicitar un cambio o devolución. Podemos reembolsar el importe o cambiar la pieza por otra. Lo importante es que la sientas tuya y la disfrutes de verdad.

A veces los humanos cometemos errores. Si tu pieza se rompe (algo que ocurre en muy pocas ocasiones), la repararemos sin ningún coste para ti, para siempre, sin importar cuándo suceda.

Es hipoalergénico y muy resistente. Aun así, recomendamos evitar el contacto directo con perfumes, cremas o el sudor prolongado para conservar mejor su acabado. Con unos pequeños cuidados, te acompañará durante mucho tiempo.

Sí. Cada piedra es única, por lo que pueden existir ligeras variaciones de forma, color o veta. Esa singularidad forma parte de su belleza y hace que cada pieza tenga su propio carácter.

Sí, aunque recomendamos evitar el contacto prolongado con el agua salada. Después, acláralas con agua dulce y sécalas muy bien para mantenerlas en perfecto estado. El mar inspira nuestras piezas, pero un poco de cuidado ayuda a que duren más.